Por María Sanz
Sevilla, 21 de junio de 2026

Escultura de ángel en el Ponte Sant'Angelo de Roma (Martin Péchy - Pexels)
Un ángel
Un ángel sobrevuela tejados amarillos
y azoteas de cal, a merced de los tiempos,
con blancura dorada de sábanas tendidas
envuelto en los azules que helaban tu niñez.
Sus alas no sabrían llegar a otras alturas,
ni siquiera al dolor con el que ahora reescribes
las páginas finales de tu vida sin brillo.
Sus alas ya invadieron un cielo decadente.
Pero a través del ángel asciendes todavía
a la vieja azotea donde tanto te alzabas
hasta tocar aquel celeste campanario
o los puros jardines de tu renacimiento.
Un día caerá ese imperio de nubes,
la elevación remota que en sueños permanece,
el azul desvaído sobre tu corazón.
Entonces será cierto lo que ahora revives.
Portada del poemario «Y todo será mudo y amarillo» (2025) de María Sanz (Premio Artemisa de Poesía 2025)

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