El Canal de Panamá como clave en el tráfico marítimo mundial actual

Por Thibaut Richard Nguenguima

Dakar, Senegal, 8 de octubre de 2026

Obreros durante la construcción del Canal de Panamá en las esclusas de Pedro Miguel, años 1912-1913 (Wikimedia)

La historia del Canal de Panamá se remonta a la llegada de los primeros exploradores europeos a territorio de América entre los siglos XV y XVI aproximadamente. La delgada franja de tierra del istmo de Panamá ofrecía una oportunidad única para crear un paso marítimo entre el océano Pacífico y el océano Atlántico con el que comunicar ambas costas de su territorio. Los primeros colonos que pusieron pie en América Central reconocerían rápidamente este paso como un elemento clave para la navegación marítima a través de este territorio, llevándose a cabo diversos planes y planos para la construcción de canales con los que facilitar este proceso. 

 

El Canal de Panamá, tal y como lo conocemos hoy día, no quedaría oficialmente inaugurado y abierto a la navegación hasta el 15 de agosto de 1914. Desde entonces, el Canal de Panamá permite a los barcos evitar la larga y peligrosa circunvalación de América del Sur a través del Cabo de Hornos, el cabo más austral de todo el hemisferio sur. 

Imagen aérea del Cabo de Hornos, en el archipiélago de Tierra del Fuego, el punto más austral del continente sudamericano (Visit Chile)

El Canal como cordón comercial entre el Atlántico y el Pacífico

Desde su apertura en 1914, el Canal de Panamá se ha convertido en uno de los principales corredizos comerciales a escala global. Alrededor del 5% del comercio marítimo mundial transita por las aguas de este paso, las cuales alcanzan un total de cerca de 14000 buques y 500 millones de toneladas de mercancías cada año. No obstante, desde el cierre del estrecho de Ormuz, como parte de las tensiones actuales entre los gobiernos de Washington y Teherán, el tráfico a través del Canal de Panamá ha experimentado un intenso aumento en los últimos meses, en cuanto muchos buques procedentes de Asia utilizan este paso para transportar petróleo y gas natural licuado por medio de esta vía. 

 

El Canal de Panamá conecta más de 1900 puertos en 170 países. Los Estados Unidos constituyen el principal usuario de esta ruta, seguidos de lejos por China. El Canal de Panamá reduce considerablemente las distancias, los tiempos de navegación y los costos de transporte entre las distintas cuencas oceánicas. De hecho, una travesía habitual a través del Canal de Panamá puede demorar entre 8 y 10 horas, en función de factores como la congestión naval, la prioridad de paso o el clima, frente a las 3-4 semanas que llevaría realizar la misma travesía a través del Cabo de Hornos.

 

Por ejemplo, para un barco que viajase desde la costa este de los Estados Unidos hasta algún puerto comercial en Asia, o de la costa oeste de los Estados Unidos hasta Europa, el Canal de Panamá permite evitar un desvío de más de 10000 kilómetros por el paso de Drake, al sur del mencionado Cabo de Hornos. El gobierno de Panamá, en respuesta al intenso tráfico comercial que se da en aguas de su territorio, no pretende que su país se convierta únicamente en un corredor de tránsito. Alrededor del Canal se articula una importante plataforma multimodal — la única de su tipo en el mundo — que combina puertos en aguas, como los de Balboa y Cristóbal, un camino transístmico, y la gigantesca zona franca de Colón. Esto transforma el istmo en un centro mundial de distribución y almacenamiento de notable importancia para muchas economías a escala global.

Esclusas de Agua Clara, en el Canal de Panamá, inauguradas en el año 2016 (CLACSO)

Ascenso, travesía y descenso

Al llegar por la entrada del Pacífico o del Atlántico, cada barco entra en una primera serie de esclusas. Las locomotoras eléctricas sobre raíles llamadas ‘mulas’ los mantienen perfectamente centrados sobre las aguas del Canal y evitan que colisionen contra sus muros, en su camino al otro lado a través del mismo. Las válvulas se abren y el agua del lago Gatún llena la cuencas del Canal por acción de la gravedad, haciendo subir la altura del barco sobre el agua. 

 

Una vez a nivel del lago, el barco se separa de estas mulas y navega con total autonomía por los 33 kilómetros navegables pertenecientes al río Chagres, que desemboca en el Lago Gatún, el cual sirve como frontera natural y como conector físico entre ambos océanos. Al llegar al otro lado, el barco pasa por una nueva serie de esclusas que funcionan a la inversa: el agua se vacía gradualmente, lo que hace descender el barco hasta el nivel del mar para permitirle reanudar su viaje. El viaje completo dura entre unas 8 y 10 horas y, para realizarlo, debe adjudicarse a cada barco un "piloto del Canal" o 'práctico': esto es, un timonel experto en la navegación por este paso, en lo que constituye una excepción única para la navegación fluvial y marítima en todo el mundo. 

Partes del Canal de Panamá (Portal Logístico de Panamá)

Situación geopolítica

La situación geopolítica del canal de Panamá está definida actualmente por tres factores fundamentales: la rivalidad comercial entre los Estados Unidos y China; la condición del Canal como ruta indispensable para el tráfico marítimo mundial; y la reafirmación de la soberanía panameña sobre las aguas del Canal en su condición de Estado independiente propio. 

 

El canal de Panamá, como punto neurálgico del comercio mundial, se ha convertido en una arteria vital para los Estados Unidos. La administración Trump ha hecho del canal de Panamá una prioridad, persiguiendo con ello contrarrestar la creciente influencia de China en la región. China, por su parte, ya cuenta con dos puertos bajo su tutela — la licencia para controlar los puertos de Balboa y Cristóbal se encuentra, sin embargo, actualmente en suspenso —, un hecho que genera preocupación por la situación de seguridad y de influencia económica en esa zona. 

 

La tensión entre ambos países, Panamá y China, llegó a su punto culminante cuando el Tribunal Supremo de Panamá anuló las concesiones otorgadas a una empresa subsidiaria del grupo hongkonés CK Hutchison, la Panama Ports Company, ocupada de la gestión logística de ambos puntos estratégicos del Canal. Estos puertos, situados entre las entidades Atlántica y Pacífica del mismo, manejan en torno al 40% del tráfico de contenedores que pasan por esa ruta. 

 

El Canal de Panamá se ha convertido, además, en una ruta inevitable a emplear a raíz de las recientes tensiones vividas en Oriente Medio en los últimos meses y al bloqueo del estrecho de Ormuz por parte del régimen de los ayatolás en Irán. Esta situación ha llevado a petroleros de todo el mundo a pagar millones de dólares a las autoridades panameñas con el fin de asegurar pasos prioritarios a sus naves, generando ingresos récord en las arcas del Estado centroamericano.

 

El gobierno de Panamá, fuerte en su soberanía nacional sobre el canal pese a las presiones de las potencias extranjeras, procura mantener una postura de neutralidad en este conflicto comercial entre los Estados Unidos y China, convirtiéndose, asimismo, en una especie de Estado regulador y garante de la seguridad en el Canal. En este sentido, solo el transcurso de los acontecimientos a nivel internacional determinará el modo en que esta situación se resuelva, convirtiendo a Panamá, y más concretamente a su Canal, en una especie de Estado tapón que evite el choque hegemónico y comercial entre ambas superpotencias.

Bandera de Panamá junto al Canal de Panamá (El Faro del Canal)

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